Villa Urquiza es el barrio con más demoliciones

En 2016 tuvo 10 por km2. La fisonomía mutó de casas bajas a edificios modernos, pero se complicó en tránsito.

En una década, Villa Urquiza cambió su perfil de barrio de casas bajas al de una zona de edificios, muchos comercios y tránsito intenso.

Según un relevamiento del sitio Reporte Inmobiliario, desde entonces se construyeron en Villa Urquiza cerca de 400 edificios -un promedio de 33 por año- y el precio en dólares del metro cuadrado aumentó un 152% -de US$ 946 a US$ 2385-.

El fenómeno se concentró en la zona delimitada por las calles Roosevelt, Álvarez Thomas, Congreso y Triunvirato, aunque se expandió también por fuera de ese polígono. Más lejos de ese núcleo, unos pocos sectores del barrio aún conservan el paisaje bajo, explica un texto de Fernando Massa.

Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño dijeron que en la transformación de Villa Urquiza influyó fuertemente la obra del corredor Donado-Holmberg; allí, en 14 manzanas entre las avenidas Congreso y De los Incas convivían casas derruidas, vecinos en viviendas muy precarias y baldíos con escombros que hoy se transformaron en edificaciones de hasta cuatro pisos, parques, dos pasos bajo nivel, una escuela y una futura sede comunal.

Santiago Pusso, uno de los fundadores de Basta de Demoler, explica ante Massa el costo de este proceso: la desaparición de las casas y la modificación del entorno y la identidad de Villa Urquiza, lo que entiende como una disminución en la calidad de vida de todos aquellos que aún conservan sus viviendas bajas. “La falta de actualidad del Código de Planeamiento Urbano provoca que el sistema de protección patrimonial sea engorroso y difícil de ejecutar -describe-. Cuando hablamos de patrimonio no sólo hablamos de casas en particular, sino de zonas o de conjuntos de construcciones que conforman una identidad propia. En aras de esta concepción es que existen las áreas de protección histórica, tanto respecto de las edificaciones como de las alturas”.

Deja un comentario