Avanza el proyecto para que la estación Callao de la Línea D se llame Raquel Liberman

Está en la esquina de Callao y Córdoba, en el límite de Balvanera, Recoleta y San Nicolás.

Este lunes, la Legislatura porteña refrendó la ley de aprobación inicial para que la estación Callao de la Línea D de subtes se llame “Callao – Raquel Liberman”. Está en Callao y Córdoba, en el límite entre Balvanera (Comuna 3), Recoleta (Comuna 2) y San Nicolás (Comuna 1).

El proyecto es de la legisladora de Evolución, María Patricia Vischi. Estima que “el Poder Ejecutivo colocará en la citad Estación de Subterráneo la cartelería correspondiente con una reseña histórica de la vida de la Señora Raquel Liberman. Dicha cartelería contendrá la frase ‘No a la trata de personas”.

Vischi explica: “E 1929 se comienzan a dar los primeros pasos contra la trata de personas en el país, al comenzar a desmantelarse la red de trata de mujeres, a través de la denuncia que realizó Raquel Liberman. Y aplicando la Ley 9.143. Raquel Liberman (Ruchla Laja Liberman) nació en la Ciudad de Berdychiv, actual Ucrania, el 10 de julio de 1900. Su familia, pobre y numerosa emigró a la Ciudad de Varsovia en Polonia, en busca de mejores oportunidades, casándose en 1929 con Yaacov Ferber con el que tuvo dos hijos. En 1921 Ferber emigra a la Argentina en busca de trabajo y poco tiempo después, Raquel y sus dos hijos se trasladan a nuestro país para reunirse todos en la localidad de Tapalque en la provincia de Buenos Aires. En 1923 Yaacov Ferber muere a causa de la tuberculosis y Raquel Liberman debe trasladarse a la ciudad de Buenos Aires en busca de trabajo”.

“Si bien la historia del ingreso de Raquel Liberman en la red de prostitución que explotaba la Zwi Migdal no es unánime, lo cierto es que por intermedio de un hombre que conoció en su viaje en barco de Europa a Buenos Aires, o por intermedio de su cuñada que la habría entregado, o por necesidad de trabajo, Raquel fue obligada a prostituirse por casi una década, logrando comprar su propia libertad con la ayuda de un cliente piadoso. En algún momento de su terrible historia, y fuera de la red que la explotaba, Raquel tuvo un comercio en la Avenida Callao al 500. Sin embargo, la historia relata que al ser detectada por la Zwi Migdal, ésta envió a un hombre que logró engañarla, casarse con ella, robar todos sus ahorros e intentar nuevamente someterla al ejercicio de la prostitución. Es allí donde, Raquel Liberman decide denunciar en 1929 a las personas que la habían sometido e intentaban someterla nuevamente, iniciándose de esta manera la primera gran investigación contra las redes de trata de mujeres en Argentina, cayendo a partir de allí la organización llamada Zwi Migdal”, añade.